“Feliz, feliz, NO nuevo año… ¡A ti! ¿A mí? ¡A TÚ!” El regalo de NU • NAME a sus lectores –o no-.

Es curioso ¿No? Como de repente aquellos que creen haber hecho una carrera completa, con incidentes… Superados estos -y un largo etcétera anecdótico, o menos- puedan creerse superiores a uno –o a una-. Al fin y al cabo ¡Es como el amor! El amor a todo. Al menos cuando ese todo por el que luchas supuestamente, está compuesto, defendido y afrontado con amor –sino ¡Vaya gilipollez! Si me pongo a pensar ahora mismo, a la una y nueve de la mañana, después de que mi padre me haya negado cualquier tipo de acceso a internet, se me iluminan varias caras pero, realmente, pocos nombres me vienen a la cabeza. A menos de veintitrés horas de acabar el año, no quiero dejar ningún mensaje, no quiero dejar ninguna huella. Pero sí que tengo muchísimos deseos. Positivos todos. Para bien. Para mejor.

Hace poco más de tres meses empecé a construir este blog. Empecé a basar alguna idea y lo hice –tal vez por error- hablando sobre mí. ¡Qué mundo este que dejamos atrás! Qué mundo… Qué mundo tan intenso, tan perspicaz, tan vivo. Qué original era todo antaño y que tardías parecen llegar las satisfacciones hoy ¿Verdad? En el post de los seis mil ochocientos visitantes todo sabe a poco ¿Por qué? ¿Alguien puede decirlo? Tres meses de cambios, tres meses de romperse la cabeza, de estamparse. Tres meses de aprender, de ver cómo funciona y de ser consciente de ese <<Aun no tienes ni idea ¡Nena!>>  que parece exclamado con toda la sensualidad de Clint Eastwood.

Hoy, día treinta y uno de diciembre de dos mil diez, deseo con todo mi corazón que en unas horas las copas hagan que se reactiven las neuronas humanas, que empiece a brotar el cariño, que el amor crezca no solo en la moda sino en la interactividad de las personas. Deseo que todas las manos que yazcan solas, sin ninguna a la que unirse hoy –que son muchas- hagan las paces consigo mismas. Que cada ser humano que inunda este planeta o cada ser humano que viva en el suyo propio se reconcilie de sus culpas para llegar a ese nirvana, esa paz, esa quietud, que simplemente, nunca está quieta –o realmente, no debería estarlo, aun siéndolo-. Deseo con el alma que todos los enfrentamientos cesen por un instante, que los vasos sanguíneos se amansen y las arterias estén transitadas por los ánimos que, en tiempos tan difíciles –o no tanto, si retrocedemos a ese país que éramos hace cuarenta años-, para emancipar esa positividad, si más no, optimismo, que aun reina en nuestros corazones.

Sé que es difícil –todos y cada uno de nosotros lo sabe- pero ¿Qué más da? ¿Acaso no es difícil estar, encontrarse o sorprenderse todos los días intentando pisarle la cabeza, pillando los dedos a esa persona que supone ser la competencia –propia o ajena-? Lo es. Y así lo diría Frank McCourt –secuela de las Cenizas de Ángela, primera novela del autor irlandés- que lo pasó bastante peor que todos nosotros. Al menos de los que leemos este blog que -por si no os habéis dado cuenta- tenemos un ordenador para poderlo leer, dinero para poder pagarlo, y en consecuencia de ese dinero, comida para alimentarnos. Pero hay algo que podía tener el, que podía tener esa gente, esa gentuza, ese populacho o esa nobleza; esa aristocracia o esa burguesía de antaño, existiendo también -¡ojo!- la competencia. Y ese algo, era el amor –o al menos, la fe ciega en él-.

El amor hace que cada mañana nos levantemos –solos o acompañados-. El amor hace que trabajemos –por otro o por nosotros mismos, o los nuestros ¿Por qué no?-. El amor hace que nos arreglemos. El amor hace que consumamos –duro, capitalista… ¡Pero cierto!-. El amor hace que reguemos o intoxiquemos de pasión a todo ser –extinto o no- que nos rodea. El amor nos hace anhelar, desear, y… en consecuencia: el amor nos hace crear. Si no existe algo que nosotros sentimos nuestro ¡Nos lo inventamos! ¡Por amor al arte! Pero por amor.

Todo lo que tenemos ahora lo debemos ¡Sí! Lo debemos. Lo debemos a todas y cada una de las personas que entregaron su tiempo –y algunas incluso su vida- porque ahora exista todo lo que existe –incluso ¡Já! Nosotros mismos y nuestros desdoblamientos de personalidad-. Lo debemos y deberemos en posteridad; porque –si Dios, Zapatero, el Rey o Belén Esteban quieren- no dejaremos de serlo gracias a todo eso: nuestro pasado y el amor que este contuvo de los miembros que lo conformaron.

Nos quejamos –o me quejo- de esa falta de anhelo, de esa falta de deseo, de esa rapidez que hace que incluso el sexo pueda equipararse al jodido McAuto y que la Fast Fashion consumible se esté llevando la palma. Nos quejamos. Punto. Pero ¿Qué deseamos? ¿Hacemos realmente lo que queremos? ¿Amamos realmente lo que queremos amar? Yo no puedo contestar por todos vosotros, seáis uno, veinte o incluso cientos los que leáis este último peldaño de este tiempo que se queda ya en la sombra: el Dos Mil Diez. Sin embargo sí puedo desear por mí y desearos a vosotros –porque yo tengo fe en el amor incondicional- amor. Amor con todas las letras, amor con todos sus sonidos. Amor propio y ajeno. Amor de verdad. Amor creativo. Porque solo con amor la moda sabe a lo que sabe, la gastronomía es lo que es, los cuadros lloran o ríen o los textos cuentan o callan.

Porque solo con amor funcionan las cosas. Y si las cosas funcionan la vida se vive mejor. Se vive de forma creativa, plástica, textil, versátil y original.

La vida se vive, con amor.

Que tengáis el dos mil once más propio que hayáis tenido en vuestras vidas.

Inés Troytiño (Nu · Name)

Esta entrada fue publicada el diciembre 31, 2010 a las 11:05 am. Se guardó como INSPIRATIONS, NEWS, PEOPLE, POSTS y etiquetado como , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

6 pensamientos en ““Feliz, feliz, NO nuevo año… ¡A ti! ¿A mí? ¡A TÚ!” El regalo de NU • NAME a sus lectores –o no-.

  1. juan carlos en dijo:

    feliz año 2011 a todos!!! y mucho AMOR… para todos, los que van faltos de amor y a los que rebosan amor……

    jc

  2. ¡Feliz año guapa!
    Biquiños.

  3. jules en dijo:

    Bona feina,no pares d narrar aunq llegue el dia q toques fondo…sigue.Creo q todos estamos d acuerdo con tus palabras,yo pasé la linea hace poco.Esa linea q te das cuenta d todo lo bueno q te rodea,sin más,sin verguenza,y se resume dando un fuerte abrazo a la gente q quieres.Llega un punto que esa amabilidad se va empapando a tu alrededor…y el q no la comparte te tienes q ir apartando.Por eso también estamos aqui para saber diferenciar una cosa d la otra.
    Bon any i molta sort!

  4. Miguel Aldegunde en dijo:

    Mucha Ines para todos en 2011, vamos, mucho amor del bueno.

  5. evbotjqlorfrchmaeftrioshcccdjinrtd

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