Moda, Hombres, pantalón -y otros chulos del montón-

Este año te querré un 5% menos - Jordi labanda -

Este año te querré un 5% menos - Jordi labanda -

¿Es realmente posible enamorarse? Es decir… ¿Cómo puedo medir si estoy realmente enamorada y de qué estoy exactamente enamorada? Lo más común en un Blog es… Comentar que lo estás; lo estás de tal prenda, tal zapato, tal color de pintalabios, tal A-Stylist de x actriz… Pero ¿No es eso subordinar el amor a una posición materialista? Como soltera de oro ayer fui en busca de ese amor, casi desesperado, casi táctil, reversible y colorido. Ese amor que sí que te es infiel pero no te hace ningún daño –siempre que tu bolsillo esté a prueba de balas-: La Moda. Lo primordial para enamorarse debe ser creer en el amor. Creer en que lo vas a encontrar –y diversas mariconaditasvarias-. Entonces llega un punto en que, doscientos cuarenta minutos después, todo Inditex y lo que no es Inditex pateado, colección Delyplus vista y Chanel visto… Aun no has caído en esas redes. Te duele la cabeza y la frustración por no encontrar

El amor debería ser como los yogures, tener la fecha de caducidad bien clarita. -Jordi Labanda-

El amor debería ser como los yogures, tener la fecha de caducidad bien clarita. -Jordi Labanda-

ese objeto de deseo empieza a cerrarte los ojos. Caes en la fantasía del imaginario: <<Me encantaría encontrar unos tacones así, unos jeans asá una falda con este patronage o unos chinos con bolsillos traseros que me hiciesen parecer más… ¡Más!>> Pero que nada, que el temita no aparece y la compañía no es demasiado inspiradora –El escaparate de Pull & Bear me es más que suficiente multiplicado por uno, no me hace falta ver a tropecientas tías vestidas con el mismo moderneo ochentero o imitando el sahariano de Ralph Lauren o Loewe-.

Yo creo que he llegado a un punto importantísimo en la toma de decisiones, de verdad. Y es que encontrar unos pantalones que sienten realmente bien a una mujer, es casi o directamente igual a encontrar el marido perfecto.  Que esté cerca, sea cálido, no haga demasiada presión y convine perfectamente

Necesito saber si lo nuestro va en serio porque yo ya tengo una edad -Jordi Labanda-

Necesito saber si lo nuestro va en serio porque yo ya tengo una edad -Jordi Labanda-

con todas tus formas –eso no lo resuelven ni los Levi’s curve id… ni de coña-. A veces creo, con toda esta parafernalia de la crisis –que bueno, es todo menos parafernalia-, que esa necesidad de sentirnos bellas, a gusto y divinísimas con nosotras mismas es tan jodidamente vacía que es lo que me crea rechazo a todos y cada uno de los escaparatismos visitados. ¡Cómo coño puede ser que en Zara no encuentre una santa prenda que me convenza! Es que no puede ser posible… ¿Estoy enferma? ¡No! Lo que sucede es que busco ese novio perfecto en una tienda de imitaciones baratas. ¿Lo más triste? Qué nada, por barato, caro o carísimo que sea, puede sustituir el amor propio –y eso que soy de las que creen que el tabaco es de las mejores parejas que una ha podido encontrar-. La sorpresa viene cuando te encuentras entre dos paredes: La vida y la moda. Un Hombre y un pantalón. Un estilo de vida y otro. Lo indescifrable, la atracción.

Ah, eres de ese tipo de personas que echan la ceniza en el plato en el que acaban de comer... -Jordi Labanda-

Ah, eres de ese tipo de personas que echan la ceniza en el plato en el que acaban de comer... -Jordi Labanda-

No llevaba solo doscientos cuarenta minutos buscando esos perfcectly fitting jeans… Llevaba meses intentando cubrir esa necesidad tan profunda de sentir mis piernas protegidas aun estando a la intemperie. ¿Lo curioso? Que no se encontraba en ningún centro comercial y, por primera vez en cinco años, tampoco se encontraba en el recuerdo. Todo estaba en el presente –tanto los pantalones como el chico-. En el barrio, a una calle y a muchos quilómetros del estilo que yo deseaba encontrar. Un chaval –sí, chavalillo; yogurín, sin serlo, dónde los haya- cálido y coreógrafo de todo movimiento que se diese conmigo. Uno más en el historial, uno menos en los malos tragos, simplemente uno presente que se presentó ante mí a la par que esos pantalones. Cayendo yo prendada –y nunca mejor dicho- por la euforia de cada palabra creíble que saliese por su boca. Por su

Un amigo que es analista de tendencias emergentes me ha dicho que el próximo año los nórdicas estarán muy interesadas en los informáticos miopes. Pero ellas aún no lo saben. -Jordi Labanda-

Un amigo que es analista de tendencias emergentes me ha dicho que el próximo año los nórdicas estarán muy interesadas en los informáticos miopes. Pero ellas aún no lo saben. -Jordi Labanda-

normalidad, su no apariencia, su humanidad de barrio que olía al mismo frescor nocturno que yo anhelaba y la musicalidad de sus excusas de veinteañero pasado que tanto me gusta. Un personaje novedoso y ponible. No necesariamente a la moda, pero actualizado al segundo de presentarse su nueva versión. Ahora viene la cuestión, la gran pregunta: Si eso pasa con los hombres ¿Por qué no pasa con la moda?

Esta entrada fue publicada el abril 16, 2011 a las 10:19 pm. Se guardó como ABOUT, INSPIRATIONS, PEOPLE, POSTS, POSTS y etiquetado como , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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